martes, 31 de mayo de 2016

La ventaja de ser el Último


                       El aprender no siempre viene acompañado de palabras.

En principio me costo encontrar un titulo que reflejara lo quiero ahora plasmar en esta pequeña reflexión. Hace ya un buen de años cuando todavía pertenecía a un grupo de jóvenes de nombre ¨escuela juvenil de liderazgo ¨ de la diócesis de Arlington Virginia. Había una cantidad muy grande de actividades. Pero dentro de un a de ellas …estaba el campamento de verano. 

Durante mis primeros años en dicho grupo a nadie le llamaba la atención asistir a estos campamentos de verano …al principio parecían diseñados tan solo para adolescentes. Y la mayoría del grupo éramos jóvenes adultos. Pero de apoco el campamento  comenzó a ser muy atractivo para nosotros ….podría hablar mucho sobre la cantidad de actividades que hay en el campamento de verano….pero me concentrare en un par de ellas. 
Eso si. Cabe mencionar que en todo el campamento si para algo no había cabida eso era el ocio o pereza. Todo era prontitud y rapidez. Una de esas actividades era el por la tarde tener una pequeña marcha por uno de los lugares del rededor del campamento…esto como preparación para el día especial…el día en que viajábamos a una de las montañas que estaban cerca del campamento y escalar esa montaña. 

Subir la montaña tiene lo suyo, sus reglas. La primera parte cuando vamos a la montaña se hace en silencio en la parte que es mas bosque y no tan inclinada, en la segunda parte se rompe el hielo, y se puede comenzar hablar y convivir con los demás grupos del campamento. En esa peculiar manera de subir la montaña por lo regular siempre se hacia la ya famosa fila india ….y a mi grupo siempre le tocaba al final de dicha fila y por ende a mi por ser el líder me tocaba siempre el ultimo de la carga fila. 

El primer año no le tome mucho importancia …pero ya el tercer año me costaba mucho, igual que el primer año …no el subir la montaña en si, sino mas bien el saberme el ultimo de la fila …..recuerdo muy bien que en una de las reuniones le comentaba al jefe de campamento y tutor nuestro, que me costaba mucho el ir al final de la fila…no era tanto el ir al final…sino mas bien el hecho de no ser parte de aquella convivencia de cuando al subir la montaña se rompía el hielo…porque cuando yo llegaba por ser el ultimo de una fila de mas de 50 ….se terminaba la convivencia y había que seguir con la marcha. Era el ultimo en subir la montaña y terminaba siendo el ultimo. Mi turno sabia esto y ahí estaba la enseñanza. Recuerdo hablar con el personal mente acentuando esto y el dementaba mis preocupaciones. El que me conocía muy bien sabe que yo era y soy una persona muy desesperado y precoz…sabia que esta era la peor manera de educar y modelar ese gran defecto. Como decía el Padre Morales ¨hay que renuncia a la prisa de comenzar o terminar algo ¨

Hoy que mi vida a dado un gran pequeño giro  y que me toca trabajar solo y estar la mayor parte de mi vida solo….pero no en soledad. Esa gran experiencia de la marcha y subir la montaña hoy esta rindiendo los frutos. A día de hoy valoro mas el poder convivir conmigo mismo y saber llevar esos defectos que me distinguen. Si mi tutor me hubiese dicho años atrás que con subir la montaña e ir el ultimo aprendería a controlar mi carácter, rendir mas en lo laboral, mejorar mi horario de vida y prioridades de esta misma …simplemente no lo habría creído. Es decir, con el tiempo aprendí mas de esa experiencia que de algunos libros que eh leído……

Cada día es como ir a la montaña, primero el silencio de la mañana, el ajetreo del día laboral, el regreso a casa reflexivo y el merecido descanso…..

TODOS DEBERÍAN DE ASISTIR A ESTE CAMPAMENTO POR LO MENOS UNA VEZ EN SU VIDA.


Leo Calderón 

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