Vivimos en un mundo o civilización, donde vale más el singular que el plural, aunque estos plurales estén llenos de muchos singulares.
En los últimos tiempos. Años. La vida social ha estado lleno de una serie de episodios donde sobre salen más fácil aquellos donde predomina un singular. Por esta razón creo que estamos perdiendo la verdadera identidad como sociedad. Una sociedad donde un movimiento o tragedia incluye un grupo de personas, pareciera que estos movimientos no tienen o pierden el valor en cuanto más miembros tenga. Es decir, se pierde la identidad como personas en tanto en cuanto aumenta el número de sus miembros. Cuando hay una tragedia, ya sea esta natural o una provocada como un tiroteo o acto terrorista. Se pierde la esencia de las personas y se convierten en una estadística y un simple número.
Me sorprende de sobre manera como los grandes escritores logran darle vida a sus personajes dentro de sus novelas. Cuando lees una de estas grandes novelas como Los Juegos del Hambre, nos podemos dar cuenta que estos personajes parecen más vivos y con más voz, que algunos de la vida real de carne y hueso. Mirando la tercera película de Los juegos de Hambre, se me venían a la memoria varias cosas, todas sobre política y revolución. Pero dentro de esas frases recordé dos: una del che Guevara y otra de Malala. Las dos coinciden en que no habrá una verdadera revolución si no hay educación dentro de este pueblo que está luchando.
Cuando por primera vez me toque con la historia de Los juegos del Hambre, lo primero que pensé fue que era una gran historia pero que distaba mucho de la realidad en la cual vivimos. Pero después cuando termine de leer toda la saga, me di cuenta que era una gran reflexión sobre la política actual en muchos países. La idea de hacer un reality show donde el punto de partida y final es matar a los demás competidores para poder sobrevivir. Esto es el día, día de muchos en países de primer mundo.
Hoy está muy de moda la frase ¨ salir de las sombras ¨ poniendo en contraste este salir de las sombras de un pueblo inmigrante como el que vive en los Estados Unidos y con el distrito 13 de los juegos de hambre, pareciera que hay un paralelismo. Con la gran diferencia de que los del distrito 13 lucharon contra cualquier adversidad y se reinventaron para ya no depender de un gobierno tirano como el del capitolio, Usaron mucho tiempo educándose y preparando a su gente para un nuevo estilo de vida y de una sociedad nueva.
Necesitamos que cualquier movimiento dentro de nuestra sociedad esté basada en la educación, preparación y mejora del ser humano como persona singular, para así tener un mejor impacto dentro de nuestra sociedad.
La comunidad latina en los Estados Unidos nos hemos convertidos en solo generadores de dinero. Esta nueva ventana que parece abrirse para muchos y que lograra que estos varios millones de personas salgan de las sombras a la luz. No tendrán ningún impacto dentro de nuestra sociedad y comunidad latina como cual, sino invertimos más en educación y formación dentro de nuestra propia comunidad. Ya no basta con estudiar una carrera profesional. Debemos volvernos en especialistas de nuestra profesión y en muchos casos en solucioncitas. Convertirnos en aquel que pueda desatascar algún proyecto.
De muy poco sirve hacernos de un estatus legal dentro de un país como los Estados Unidos, sino luchamos, no por tener un mejor estilo de vida, sino un mejor nivel de vida cultural. Sirve de muy poco que te conviertas en ciudadano estadounidense si no tienes un buen manejo del idioma español en vocabulario y escritura. Nunca tendremos un impacto mayor en nuestros países de origen si el nivel cultural y educativo que tenemos viviendo en un país de primer mundo como los Estados Unidos es deplorable.
Una de las mejores frases de la saga de los juegos del hambre sin duda es esta ¨ no hay que olvidar quien es el verdadero enemigo ¨ pero la comunidad latina parece no saberlo. El verdadero enemigo no es el gobierno o el estilo de gobierno capitalista de este país donde nos a tocado mudarnos a vivir. El verdadero enemigo es sin duda la ignorancia y el analfabetismo que vivimos en este país. El verdadero enemigo es la no educación, el no luchar por prepararnos día a día el no luchar para ser una sociedad envidiable en cuanto a educación y civismo.
Está en nuestras manos decidir, si ser simples jornalistas y el sustento de una economía rota como la de nuestros países de origen, o ser una opción de solución para los problemas que enfrentan nuestros semejantes. Sin educación y preparación estaremos destinados a trabajar el doble, pero no para lograr nuestros sueños o metas, sino para convertirnos en un simple número y parte de una estadística.
Tan fuerte debe de ser un pueblo educado y preparado, para que algunos gobiernos no quieran tener uno. No lograremos una mejor sociedad, sino tenemos una buena ortografía.
Leo Calderón
